En ecología el término eutrofización designa el enriquecimiento en nutrientes de un ecosistema acuático. Algunas de las principales razones por las que los cuerpos de agua estancada, como lagos y lagunas, se eutrofiza son:
La contaminación agropecuaria, sobre todo la contaminación difusa de los suelos y de los acuíferos con fertilizantes inorgánicos de origen industrial o extractivo; o por excrementos animales, a causa de una producción masiva de ganado, aves, peces, etc. Estas causas aportan nitrógeno, en forma de nitrato y amonio, y fósforo, como fosfato.
La contaminación urbana, los afluentes urbanos, si no hay depuración o ésta es sólo parcial, aportan nutrientes en dos formas:
- Residuos orgánicos, que enriquecen en elementos previamente limitantes al ecosistema.
- Residuos inorgánicos como el fosfato, empleado como emulgente en la fabricación de detergentes. Por esta razón las legislaciones modernas promueven la sustitución del fosfato en la fabricación de estos productos.
En el año 2008, la eutrofización fue la característica del 54 por ciento de los lagos asiáticos; el 53 por ciento de los lagos europeos; el 48 por ciento de los de América del Norte; el 41 por ciento de los sudamericanos y el 28 por ciento de los lagos africanos.
Podría parecer a primera vista que es bueno que las aguas estén repletas de nutrientes, porque así podrían vivir mejor los seres vivos que la habitan, pero la situación no es tan sencilla.
La realidad es que los materiales orgánicos e inorgánicos que entran desde los terrenos agrícolas, desde las ciudades conteniendo detergentes y desde las diferentes fuentes de contaminación, como son los animales que en él defecan, etc., llegan en un estado de descomposición incompleto, lo que los hace tóxicos; es decir, no llega nitrógeno orgánico, el cual podría de servir de alimento para peces sino que llega en forma de nitrato, que únicamente puede servir de alimento para plantas como lirios acuáticos, algas, lenteja de agua, etc., que son plantas que tienen la capacidad de alimentarse de estos nutrientes tóxicos. El problema real sucede cuando estas plantas comienzan a aprovechar estos nutrientes para crecer, reproducirse y a cubrir las superficies de los lagos, evitando que entre el sol y el oxígeno al cuerpo de agua. Es entonces cuando acaparan la entrada de oxígeno y evitan la salida de gases tóxicos por la descomposición del material que existe dentro del lago, lo cual vuelve anóxico o sin oxígeno el fondo del lago y los seres vivos como peces y microorgansimos que viven en él, mueren por asfixia y los lirios o algas predominan en él.
Conforme pasa el tiempo, el ambiente dentro del lago se vuelve cada vez más tóxico y deja de haber vida dentro de él. El exceso de nutrientes mal degradados, hace que crezcan abundantemente plantas acuáticas y organismos fotosintéticos, que terminan por establecer condiciones adecuadas para su crecimiento, absorber todo el oxígenos dentro del lago y poco a poco lo va secando.
Otras características típicas de los lagos eutrofizados son: el mal olor, la formación de natas, pH alto, formación de espumas que huelen mal, mortandad de peces, disminución de la profundidad del lago, turbidez, mal aspecto del embalse.
Ante esta problemática que a todos nos afecta, debido a que necesitamos para vivir del agua dulce que se va acumulando en los lagos, existen soluciones que podemos implementar y de las que ya contamos con experiencias exitosas como:
Modificar nuestros actuales hábitos de consumo de detergentes que contienen fosfatos y que llegan directamente desde nuestras casas a las lagunas y arroyos.
Cuando la contaminación proviene de áreas de cultivo, fumigada y abonada por fosfatos y nitratos, es muy conveniente recargar los arroyos y lagunas cercanas a estas áreas con microorganismos que ayuden a terminar de transformar estos nutrientes para que dejen de ser tóxicos; así mismo, el arrastre de grasas, aceites y material orgánico en descomposición de empresas productoras de animales, empacadoras, rastros, etc., pueden utilizar productos biológicos, microorganismos, que son ávidos degradadores de material orgánico e inorgánico en descomposición para que cuando lleguen a los lagos y lagunas, no sean alimento de plantas acuáticas.
En nuestra experiencia con respecto a los lagos eutrofizados, a fin de biorremediar la problemática de los lagos, se hace necesario la inyección de oxígeno mediante medios mecánicos, que ayuden a revertir las condiciones de anoxia dentro de él y evitar que lirios y algas se sigan reproduciendo de manera acelerada. Se hace necesario calcular los requerimientos de oxígeno y es de mucha ayuda abrir dentro del lago, superficies donde pueda darse el intercambio de gases tóxicos hacia la atmósfera. Adicionalmente se requiere sembrar bacterias degradadoras de residuos orgánicos y químicos tóxicos, brindándoles oxígeno para que logren en el menor tiempo posible, cambiar las condiciones físicas, químicas y biológicas en él y permitir nuevamente el crecimiento de seres vivos que en conjunto logren revertir la intoxicación del cuerpo de agua.
A través de este proceso, hemos logrado mejorar la estética y calidad del agua en lagos ornamentales y naturales, controlar la población de alga presente en los lagos sin aportar volumen de materia en descomposición, disminuir el pH de los lagos sin utilizar productos dañinos al ecosistema, al personal, a los jardines, equipos, etc., reducir la turbidez del agua de manera progresiva, eliminar el mal olor del agua para su reutilización para el riego; definiendo la dosis de mantenimiento de los lagos para conservarlos en buen estado todo el ciclo.
