“La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma”
-A. Lavoisier
Basándonos en esta ley de la conservación de la materia, podemos afirmar que el recurso AGUA existe en nuestro planeta en la misma cantidad desde el principio de los tiempos, tal como nos lo enseñaron nuestros maestros hace años en las escuelas primarias.
Actualmente, los libros de texto que utilizan nuestros hijos en los colegios, enseñan que el AGUA es un recurso natural “no renovable”, lo cual quizá le haga pensar y sentir a los niños y jóvenes, que su futuro puede ser incierto, considerando la importancia vital que el Agua tiene en nuestras vidas.
El tema real a considerar es “la disponibilidad de agua dulce y potable” para uso y aprovechamiento del ser humano y un alto porcentaje de los seres vivos que poblamos el planeta.
Si la cantidad de agua es la misma desde el principio de los tiempos, entonces por qué hay menos disponibilidad y aquí vamos a hablar de algunas de las causas que podrían estar provocando esta situación, por ejemplo:
- La tala inmoderada. (Los árboles atraen las lluvias y ayudan a recargar los mantos acuíferos y cuerpos de agua superficiales)
- Crecimiento de la población mundial. (Los recursos de agua en una localidad, per cápita, disminuye por el crecimiento de la población en dicha localidad)
- Contaminación química industrial. (Pesticidas, dioxinas, nitratos, fosfatos, residuos organoclorados).
- Contaminación doméstica. (Grandes cantidades de grasas, aceites y material orgánico combinado con grandes cantidades de detergentes, cloros, solventes, sanitizantes).
- Contaminación agrícola. (Utilización de grandes cantidades de químicos, nutrientes foliares, pesticidas, fungicidas y su drenado a mantos acuíferos y arroyos).
- Sobreexplotación y contaminación de acuíferos.
- Urbanización de las ciudades y suministro controlado.
- Eutrofización de lagunas y lagos.
Como podemos observar, la demanda de agua potable para uso humano en nuestras casas e industrias, es mayor que la oferta debido básicamente a que cada vez somos más los que poblamos el planeta y los niveles de contaminación de este recurso con residuos químicos tóxicos, sobrepasan la capacidad de tratamiento de descontaminación de las aguas residuales que se descargan desde las comunidades, industrias y zonas agrícolas a los ríos, lagunas y mares.
En México, el nivel de tratamiento de aguas residuales domésticas es como máximo, según datos de INEGI, del 37%; mientras que las industriales, se reportan en el 19%.
El agua, de manera natural sigue un ciclo que los seres humanos hemos roto (por la cantidad de tóxicos que agregamos al agua) y la renovación o regeneración del agua se logra de manera mucho más lenta, (meses o años, dependiendo de la toxicidad a que se someta) que su utilización y aprovechamiento.
El agua es un recurso renovable y para que esto sea nuestra realidad diaria, tenemos que aprender a dejar de contaminarla desde nuestras casas, empresas e industrias, además de utilizar procesos amigables con el medio ambiente que nos aseguren poder contar con este recurso, por siempre.
