En la Ciudad de México, antes Distrito Federal; está el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), el organismo operador encargado de distribuir o dotar de agua potable a cada casa, comercio o empresa que está dentro de los límites de la ciudad y es a quien se debe pagar el servicio de suministro, así como el de tratamiento del agua que descargamos. Tiene la capacidad de suspender el suministro cada vez que no pagas, pero ¿Cómo podría saber este organismo, las condiciones en que la utilizas y descargas? Existen requisitos que tienen que cumplir los restaurantes y comedores industriales como: contar con trampas de grasas en cada establecimiento, pero esto no garantiza que “NO” se envíen cantidades excesivas de contaminantes a las redes municipales.
Las empresas e industrias ubicadas dentro de la Ciudad de México, son más susceptibles de ser vigiladas o supervisadas y obligadas al cumplimiento de la calidad que deben cumplir las descargas, pero la comunidad en general NO.
Ante esta situación es fácil que los organismos municipales y estatales de agua, justifiquen el incumplimiento de sus obligaciones de descarga ante la CONAGUA, como municipio.
Por otro lado, la dotación de agua potable a cada casa, comercio o empresa en CDMX, es realizada por el gobierno aprovechando recursos que no precisamente se encuentran dentro de los límites de la Ciudad, como es la extracción de agua de las presas, (un ejemplo es el Sistema Cutzamala, este Sistema utiliza recursos hídricos de los Estados de Michoacán y de Estado de México). Estos recursos hídricos, para ser distribuidos deben ser previamente potabilizados, para lo cual se utilizan técnicas de filtración, coagulación sedimentación y desinfección con cloro, dentro de una Planta Potabilizadora.
Actualmente y desde hace ya muchos años, es necesario y se ha vuelto una práctica común, que los municipios ya sea desde los tanques de almacenamiento o desde las plantas potabilizadoras, cloren el agua para reducir el riesgo de que llegue a las casas conteniendo microorganismos patógenos; sin embargo, este proceso no sólo es inútil si pensamos en que los ductos de agua potable pueden contener residuos tóxicos, tanto orgánicos como inorgánicos que son arrastrados por el agua “potabilizada”, y que así es como va a llegar a tu casa. En tu casa es muy fácil hacer pruebas de la cantidad de cloro que llega, el cual implica un riesgo de salud toda vez que el cloro es un producto cancerígeno, de acuerdo con información que puedes encontrar fácilmente en Google.
Pero eso no es todo el riesgo que corremos al beber o utilizar para alimentarnos esta agua “potabilizada” que llega a nuestras casas, también existen evidencias de que puede estar llegando químicos muy peligrosos (también cancerígenos), como trihalometanos, que son compuestos que se forman a partir del cloro que trae el agua en combinación con el material orgánico que puede encontrarse en los ductos, los cuales al estar bajo tierra es muy probable que se rompan o fracturen, (no olvidemos que la CDMX, es una zona altamente sísmica y que desde 1985, al menos, la posibilidad de ruptura de ductos es inminente).
Existen registros que podemos investigar, sobre que pueden estar llegando a nuestras casas hasta 140 contaminantes diferentes en el agua “ potabilizada” que utilizamos para nuestra higiene personal y de nuestros hogares y empresas.
El día de mañana, les compartiré información que especialistas a nivel internacional e incluso la ONU, dicen sobre la calidad del agua en México; así que los invito a leernos…
